No sé si en años anteriores, incluso en estos tiempos, alguien se haya hecho ésta pregunta: ¿dónde ha quedado la magia de las cosas?
Casualmente, la magia se ha ido perdiendo con el paso de los años. Antes, era feliz quien por su imaginación lograba desatarse de una aburrida comida familiar. Ahora, ya se quedan en casa propia jugando xBox o algún otro video juego.
Antes, las palabras tenían su propio encanto. No era lo mismo decir un "te amo" de corazón, a que decirlo sólo por decirlo. Ahora, la gente dice las cosas sólo por cumplir un capricho ajeno o por consumar un placer propio.
Las acciones daban mejor ejemplo que los sermones dichos. Ahora, tal parece que todo ha desaparecido.
Pero lo que más me sorprende es que incluso el sentido de la vida se ha esfumado. Muchos no saben a donde se ha ido, pero no se empeñan en buscarlo. ¿No es extraño?
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