miércoles, 18 de diciembre de 2013

La mirada de Dios

La mirada de Dios

Hace unos días, mientras me dirigía a la escuela, me detuve por completo en el parque Río de Janeiro (Colonia Roma) y me dediqué a escuchar la canción que sonaba en mis oídos a través de mis auriculares. 
"Sólo déjame mirarte cara a cara y perderme como un niño en tu mirada"

Miré hacia atrás para poder ver el templo que se encontraba a mis espaldas. Vi la cúpula y el cielo despejado que tenía de fondo. "Sólo déjame mirarte cara a cara" susurré en mi interior. Fue en este momento en el que me pregunté ¿cómo será la mirada de Dios? 
Seguí caminando hacia mi destino sin quitarme ésta pregunta de la cabeza. En la escuela intenté echar a andar mi imaginación pero a pesar de todos mis intentos, no podía hacerlo. 
Pasaron los días y lo olvidé por completo hasta que, viendo fotos de años anteriores, encontré esta:

Y vi especialmente en la mirada de mi prima un pequeño resplandor y a través de esos ojos encontré la mirada de Dios.
Y fue en ese momento en el que entendí que no necesitas morir e irte al cielo para conocer a Dios, ya que hay personas, especialmente, los niños, que te guían a Él y que incluso los puedes encontrar dentro de tu propia familia. 

¡Que tu mirada sea medio de transporte de Dios para llegar a las demás personas, especialmente en esta Navidad! 


martes, 17 de diciembre de 2013

La fuerza de la magia

No sé si en años anteriores, incluso en estos tiempos, alguien se haya hecho ésta pregunta: ¿dónde ha quedado la magia de las cosas?
Casualmente, la magia se ha ido perdiendo con el paso de los años. Antes, era feliz quien por su imaginación lograba desatarse de una aburrida comida familiar. Ahora, ya se quedan en casa propia jugando xBox o algún otro video juego.
Antes, las palabras tenían su propio encanto. No era lo mismo decir un "te amo" de corazón, a que decirlo sólo por decirlo. Ahora, la gente dice las cosas sólo por cumplir un capricho ajeno o por consumar  un placer propio.
Las acciones daban mejor ejemplo que los sermones dichos. Ahora, tal parece que todo ha desaparecido. 
Pero lo que más me sorprende es que incluso el sentido de la vida se ha esfumado. Muchos no saben a donde se ha ido, pero no se empeñan en buscarlo. ¿No es extraño?